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martes, 8 de abril de 2008

Poema a camisa de cuadros (el otro)

mi niño canica
acercate más
no me tengas miedo
mi niño boomerang
mi niño precioso
mi chico ambicioso
mi borracho abnésico
el rey del rotulador
mi naufrago
mi "posible futuro"
el más wapo del wurli
me deslumbras todo el rato
me atraes como un imán
apruebas tu examen
y luego te vas!
...(llamame cuando estés listo para vivir aventuras otra vez)

Mayte

martes, 11 de marzo de 2008

Serie 0; Profiterol 1

Por orden del Profeta Profiterol se hace saber:
1. Que lo posmoderno puede ir en SEAT Panda o marcando paquete, según ustedes vean.
2. Que es aconsejable utilizar los mecanismos de seguridad habilitados a izquierda y a derecha, pues el Innombrable acecha oculto en algún rincón de las afueras de la Lonja de Valencia, sentado en unos escalones, comiendo macarrones, acosado por un camarero gay complace-ampariues y que, en rigor, pasa de él. Y que no es su tipo. No es la menstruación de Juana la Almorrana vomitada en las sangrías, y que yo aproveche cualquier ocasión —incluida ésta— para hablar de mi madre cenando mientras ve pornografía en el televisor, o la pornografía cenando a mi madre dentro de una película X o cómo sea definir de soslayo, tras una caidita de ojos de la chica del tiempo, que es guapa de actitud, pero le fallan los labios y ¿para qué seguir adelantando a los de la otra carrera, la de las cinco de la tarde?:
a) Localismo hiperrealista. Y lo dice un místico, un existencialista.
b) Atropéllame los dedos con formol, macho, o pídeme
c) que me calle, por favor. ¿Cómo callar, aunque merezca la pena, si no es porque alguien te lo pide? 1

1Encontrado entre hoy y mañana en la página inmediatamente anterior a la nuestra: «Busco chica para sexosexosexosexosexo, o para lo que surja, o al revés, pero, claro, que tenga un par o más de faltas de ortografía distribuidas arbitrariamente, que yo no sea capaz de verlas y que todo sea bien visible, simple, rápido, fácil, para que pueda verlo. Porque no es mi incapacidad: es que yo no quiero saber nada de mi alma, es que no hay necesidad, no, de besar al Todopiloso… ». Y sin embargo —dicho sea esto entre dientes— el Profiterol es.

domingo, 10 de febrero de 2008

Mi paranoia, vuestra realidad

¡DIOS! Acaba de entrar una momia en el museo hablando en inglés. Debe ser Sir John Ceramicou o algo así, y parece octogenario.
Bueno, lo que te decía, q si no yo, mi voz ya hará algo que repercuta sobre quien se lo merece. Ayer un negraco imponente me dio una hostia en el gemelo con su rodilla y me ha dejado cojo. Le estoy cogiendo tanto morbo a las negras, sus pieles, sus carnes, músculos, curvas.... que me van a acabar gustando hasta los negros.
Ya sé lo que quiero ser de mayor. El año que viene me sacaré la plaza de funcionario. Al mismo tiempo el master de Cooperación al Desarrollo. Cuando sea funcionario y tenga las tardes libres me incrustaré en una ONG como técnico de proyectos. Aunque sea como voluntario. Pero sé que eso lo podré desarrollar y pronto será un trabajo.
Con los dos sueldos me inflaré a pasta. Cogeré experiencia. Comeré pollas. Y me montaré una ONG propia viviendo de las subvenciones. MONGOLIA: AYUDA A DAMNIFICADOS o algo así.
Finalmente desvirtuaremos los asquerosos propósitos caritativos de las ONG y fundaré la primera ONG con ánimo de lucro y con objetivos terroristas anarko-administrativos.
Opcionalmente, en algún viaje a África donde funde cualquier escuela-hospital-centro misionero agnóstico me enamoraré de una negra nativa que me consiga los papeles para residir en Botswana y nunca más saldré de allí.
Tú serás mi única invitada de occidente.
¿Consideras publicable este plan de vida en tu blog? ¿Es éste un proyecto etiquetable como profiterolístico? ¿Son suficientemente absurdas las ideas de qué hacer con mi vida?
Dime, orienta, clarifica y consuela. Y ni se te ocurra ser feliz. Eso siempre atonta y recorta potencial.

martes, 29 de enero de 2008

Profiterol sexual

Un intenso olor a porro lo inundó todo.

Fue la noche de la Creación, la velada del Salto del Tigre sobre el espacio interestelar.

En sus ojos, los colores psicodélicos de la bola ocular del que Todo Lo Ve.

En sus oídos, los ‘greatest hits’ de The Sonics a toda pastilla.

El Innombrable y el Todo-Tanguino miraban desde la distancia, expectantes.

Al fondo, luces psicodélicas iluminaban la improvisada pista negra, grasienta, donde las masas informes se deformaban aún más. Contorsiones pasteleras de fabricante de ensaimadas.

Saltos. Pegotes de pasta despedidos por la ingravidez.

Suciedad. Porquería. Humo. Hierba. Aceite. Refriegas. Mucho frote.

El sexo aprofiterolado, entre salado y dulce, salió despedido empañando la noche con la sustancia pegajosa que da forma a nuestros cerebros.

Hay que joderse.

Estamos podridos.

martes, 22 de enero de 2008

Serie 3ª: Profiterol 1

Él es quien nos abre la cara, quien nos lava el cielo. Ha purificado sin que nadie se lo pidiese, en su bondad de alcornoque —de alcornoque bondadoso, se entiende—, los playmobil, la Nancy. Es el encanto que habitaba un rincón de la terraza, más o menos próxima a las arañitas de espuma, a las tortugas podridas.
Él nos ama escpoetao como un meteoro, y le vemos surcando el cariño cuando, inevitablemente, le hemos abierto la cabeza a nuestro hermano —¡tan y tan normal!— y a nuestro hermano —sin Piedra Rosetta que valga— y otra vez a nuestro hermano —¿por qué, di, Todotanguino, buhonero de cartones, encargado melianero? ¿Por qué?— con una miguita de nada, y además tirada así como sin gracia, sin apuntar siquiera.
Pero no hay razones para detenerse, y le llamamos; imploramos su perfecta programación doble, su «haz el favor de salir de la cama, coño». Y, aunque el genio de las Iluminaciones tengan mucho que ver con todo esto, su luz. ¡Su luz!
Y que no se irá. Él no cabrá jamás en ninguna línea recta, como vómito, como pus, como pis. No tendrá ni tiene migrañas de alquiler, ni a plazo fijo. Su «cada vez que no te tiras un pedote me das más asco» —bendito pan—.
Y nosotros aquí, de pie, en la cola para ir al baño, agarrando de una esquina y por los pelos su «no me escuchas, no me escuchas», pisando fuerte su «por fin has llegado» para que no se lo lleve el viento. Convencidos de que hay que perseguir su respiración, su grupo sanguíneo, su cuerpo, su luz.


Hijo del Gran Profiterol: Curro

domingo, 20 de enero de 2008

Envolviendo regalos

03-01-08

  1. Su ojo derecho tiene el feo defecto de no encontrar nunca las llaves, quiere decir que le ha disgustado el color de las paredes que acabo de pintar. De todos modos, huele a riñoncitos fritos —a meado caliente— y sé por eso que la comida está ya lista. No digo nada, me pongo los zapatos porque el suelo de esta casa está siempre frío y voy hacia allí.
  2. Su ojo izquierdo presume de ser cogido invariablemente en falta —yo, mientras tanto, salivo como un animal—, leo en él con claridad que me espía mientras me masturbo. Oigo un comentario sobre el vómito hallado junto a la puerta del recibidor.
  3. Cuando llego a la mesa comprendo que sí, que alguien —sin duda empujado por la desesperación— ha escondido los ojos de mi madre en el cesto de la ropa sucia. Ella está buscándolos arrodillada en la cocina, pero ¿qué piensa hacer con ellos luego? Acaso cree que volverá a ver.

jueves, 17 de enero de 2008

Re: ElGran Profiterol

(Aparecido originalmente en Lunártica)

Profiteroles todos: ¿Podría alguien presentarme al Gran Profiterol? Le diría cuatro cosas. Primera: observar a los vasallos tiene un tufo de Ojo Que Todo Lo Ve que haría más certero a Orwell de lo que ya lo es. Observar a los profiteroles, sí; observar a los vasallos, ¡jamás! Si el Gran Profiterol se arroga la potestad de observar a sus vasallos, hay que descabezar al Gran Profiterol, porque aquí, o profiterolamos todos o no profiterola nadie. Segunda: de pedantes gusanos con cien pies, nada. Pedantes gusanos de dos pies, simplemente. Tercera: el Profiterol Puro no puede ser en modo alguno el No Relleno. Si un profiterol es No Relleno no es un profiterol del todo: es un profiterol por rellenar. Cuarta cosa: si las larvas cubrirán en un futuro la Tierra, lo tengo más claro que el agua, se trata de mutar en oso hormiguero. ¡hala, a papear felizmente hasta el fin de la Era!


Sísifo

miércoles, 16 de enero de 2008

Cascarón despellejado

El marido de mis hijos con ojos de serpiente vocifera el extraño alud de mis entrañas.
Despierta a su primer marido para morderle un ojo y ponerlo a secar en el vacío helado.
Reprime al segundo de mis hijos... para acabar sometiendo mi fiel tortura.
Me fornica con los dedos de los pies pues su pene es esclavo de su tercer esposo, hijo de mi yo que yoyea―su madre―.
Así, poco a poco, el marido de mis hijos parcela estacas entre cada uno de nosotros.

lunes, 14 de enero de 2008

Serie 2ª: Profiterol 3

—Podría usted acudir a un capilatólogo, tal vez él, inserte en su
juicio un folículo de color carmín que le dejaría a usted en la
cumbre de los contenedores de la c/cavalleros esquina con Mossen Sorell.

—¿Puede usted volver a comerse un plátano?

—No, dejé tiempo ha tal fruto bananero, ahora, dada la ausencia de
cierto poeta sólo como kebabs para conseguir llorar, ¡ay, mi poeta
del kebab!

—¡Necesito ver la forma en que se come un plátano, señorita! ¡Ahí
lo tiene! ¡CO-MA!, ¡CO-MA! ¡CO-MA!

—Es usted un impertinente, ojalá sea devorado por un gran buda
menstruante, sí, sé que él nos cuidará de usted, que con dos dedos
poderosos le sacará los ojos y los perros con cabeza de profiterol
aplastaran sus globos oculares ensañándose en el lugar del color.
Pero todo esto no pasará ahora, no sucederá hasta el día en el que
el gran pájaro volador nos traiga al poeta más famoso de badulaques,
árabes, lituanos y kebabs ―sin cebolla, por favor, dijo aquella del
pelo rojo―.

—¡Cállese ya! Si no se come usted el plátano, si no se lo come, si
no lo hace, si no... TENDRÉ QUE COMÉRMELO YO.



Lloradora de la ausencia del Poeta del kebab: Jana

domingo, 13 de enero de 2008

Serie 2ª: Profiterol 2

Si hay algo en mí pertenciente a aquel que habita fuera del Profiterol, quisiera matarlo. Frotarme cada lunar con estropajo y Fairy, llegar al hueso. Afeitarme las cejas, la cabeza, los sobacos, limpiarme la lengua hasta hacer saltar la sangre. Estar antes roto que sucio.

Me niego a tocarme así mientras saboreo mis libros. Rechazo esa actitud al leer el nombre de cada calle. ¿Las películas francesas en la filmoteca? Sí, pero quitémosles primero las tetas en las que Él ha metido ya, con tantísimo ruido, sus narices de perdiz desorejada. ¡Bah! Que se lo lleven, hostia, a la India mismo, a donde quiera ir, bien lejos; que le den los coños que pide, empaquetados, amputados, muertos, pues así los desea.

¡Oh, Cassady mío, el del Tanga maculado! Líbrame de la vida de escritor, de la Puta de la poesía, del Innombrable que acecha, que nunca duerme, que se nos quiere meter dentro.



No, yo ya lo sé.
Ninguna razón para temer al búho cojo, ninguna para ir al café Gijón. Que no eran sus dientes verdes, en fin...

Siervo del que besa y sabe: Curro Esbrí

sábado, 12 de enero de 2008

El Gran Profiterol



El Gran Profiterol observa a sus vasallos. Pedantes gusanos con cien pies que ondulan sobre la tierra sus pegajosos cuerpos.

La muerte aún está lejos, en el mar. Ahogados. Vigilados por el todopoderoso ojo del No Relleno. Del Profiterol Puro.

Pobres gusanos los que no quieren reconocer su fin último. Diferentes y marginados de las ramas del Árbol de la Creación. No han tenido tanta suerte como las larvas que en el futuro cubrirán la Tierra de una masa compacta con chocolate y nata.
El fin de una Era.

Serie 2ª. Profiterol 1

El demonio se llama ... y llega un poco tarde.

Estoy llorando despacito. Sorbo poco moco y Gloria Fuertes me chiva rimas preescolares para que las coleccione Dentro. Dentro se está muy bien. Una se sirve la comida que quiere. Incluso puede repetir puré, si es que eso le hace feliz. A mí sólo me ha hecho feliz dos veces. De una de ellas no me acuerdo muy bien pero mi hermano sí.
Mi hermano es un tipo de lo más normal. Me gustaría saber qué cojones es lo que entendéis al leer esa frase. O qué os estáis creyendo que entendéis. He dicho "mi hermano es un tipo de lo más normal" y habéis seguido leyendo; creyendo que teníais derecho a esquivar ese punto. Sintiendo que estáis por encima de mi hermano, que el concepto de normalidad existe de verdad, que sois vosotros los que lo conocéis. Que lo entendéis mejor incluso que yo misma. Que lo inventasteis mientras os cortabais las uñas de los pies en un retrete público. Pero la verdad es que ni siquiera yo misma sé quién es mi hermano porque tampoco conozco la normalidad. Y mi hermano, sin embargo, no deja de ser normal. Y yo no puedo soportar más tener a este extraño como hermano. ¿Por qué tuvo que ser normal, Todopiloso amado? ¡¡¿Por qué?!!-te pregunto mirándote a los ojos en blanco.
Y sonó ¡¡¡¡pUm!!!! en la sien de un miembro de la Vulture. No recuerdo bien si ésto pasó por Marzo. Si su madre era una santa o una lagartija. Pero en el periódico pude leer que TODO ocurrió en Roma.
Escondeos. Es ÉL.

Sierva del que menstrua y sabe: Isa Piqueras.

jueves, 10 de enero de 2008

Serie 1: Profiterol 3

¡Evohé! ¡Evohé, seco y verdé!

  • En tu nombre he yo de tocar los timbres, para luego salir corriendo.
  • La metafísica toda, toda la poesía son tus babas en mi boca.
  • Bésame, oh, macho menstruante, carne divina, puta deshecha.
  • Haz caer del cielo kebabs, pulpa de tus muslos peludos, muerte en tus pedos malignos.
  • Te temo, oh, genio esbozado, enorme Doo Wap, estático cabrón.
  • Ven a mí —lacérame—, esposo, hermano, Profeta.
  • He de bajar, he de rajarme, he de vejarme, en tu nombre...


¡Evohé! ¡Evohé, seco y verdé!

Propiedad intelectual metaprofiterolística: Curro Esbrí

Serie 1: Profiterol 2

Maese profeta, ¡plash!,
dignidad sangrante menguante,
vísceras al O [eau] de Valencia.

Voz delicadamente a/normal,
infinito Miedo y Asco en las Vegas
soporta acordes musicales.

Mientras, sonidos vibratorios
venidos del no sé.

Rosas esposas posan el arte
de un líquido viscoso resbaladizo,
trueno de un hilo, ¡plash!

Propiedad intelectual metaprofiterolística: Jana Montesinos

Serie 1: Profiterol 1

¡Oh, Jesús!

Eres, sin saberlo, y por eso mismo lo eres: todo aquello que está por encima de la capa de ozono y desearía haber sido pino en Eslovaquia.

-Me resbalo. Me resssbalo y me caigo. clonk, clonk, clonk...
-Qué manía la de sentir empatía con tu propia mierda. La de hablar como si fueras tu propio zurullo.
-Qué fresquita el agua. Me gusta ser un tronco cuando los demás sólo son pequeñas albóndigas informes. Felices heces, inacabadas glorias.
-Oye, inacabada lo será tu tía Enriqueta. Yo pedí ser redonda y ligera.
Agapito, que dejó de masturbarse a los menos cinco años de edad, nunca pudo aceptar que su madre adoptiva entendiera mejor a su mierda que a su propio hijo. Pero no lo acabó de aceptar porque, si lo hubiera hecho, aunque fuera a escondidas, sabría que a su madre le avergonzaba que Agapito fuera una de esas bolitas de las que nunca acabamos de deshacernos al tirar de la cadena. De las que no viaja a ninguna parte.

-¡He dicho B.A.S.T.A*!- dijo Jesús. Y lo dijo de verdad.
Y Jana se comió el pollo a l´ast utilizando sólo los colmillos.

*Buen Amigo Siga la Trampilla Albina.

Propiedad intelectual metaprofiterolística: Isa Piqueras